La jornada electoral del próximo 8 de marzo tendrá un componente adicional de seguridad en Boyacá. La Registraduría Nacional del Estado Civil implementará sistemas de identificación biométrica en varios puestos de votación de Tunja y Chiquinquirá, como parte de una estrategia orientada a prevenir la suplantación de votantes y reforzar la transparencia en las elecciones al Congreso de la República.
De acuerdo con la delegada departamental, Diana Carolina Sanabria, en Tunja se habilitarán 20 puestos con tecnología biométrica. En 18 de ellos funcionará el sistema de verificación dactilar directamente en mesa. El procedimiento será obligatorio: el ciudadano deberá presentar su cédula, registrar su huella en el dispositivo y esperar la validación automática. Una vez confirmada la identidad, el sistema emitirá un tiquete que autoriza el ejercicio del voto.
Adicionalmente, dos puestos estratégicos en la capital boyacense operarán con reconocimiento facial en el ingreso al recinto. En estos casos, una estación tecnológica verificará que el rostro del elector coincida con la base de datos oficial antes de permitir su acceso a la mesa asignada.
En Chiquinquirá, tras estudios técnicos relacionados con conectividad, ubicación y capacidad operativa, se definió la instalación de ocho puestos con validación biométrica. La selección respondió a criterios de riesgo electoral y volumen de votantes.
La entidad explicó que el procedimiento tarda apenas segundos y no debería generar retrasos significativos en la jornada. La implementación hace parte del proceso de modernización tecnológica que busca digitalizar progresivamente el sistema electoral colombiano y fortalecer los mecanismos de control frente a eventuales fraudes.
La medida cobra relevancia en un escenario donde la confianza ciudadana en los procesos democráticos es un factor determinante. La verificación biométrica reduce la posibilidad de que una persona vote en nombre de otra y permite mayor trazabilidad en el registro de sufragantes.
Con este despliegue tecnológico, la autoridad electoral pretende blindar el proceso del 8 de marzo en puntos estratégicos del departamento. La apuesta es clara: reforzar la legitimidad de los resultados y garantizar que cada voto depositado corresponda a un ciudadano plenamente identificado.
cabe resaltar que este procedimiento se había hecho en municipios como Popayán, Cartagena y Buenaventura donde fueron fue un total éxito.




