Durante la reciente discusión del Proyecto de Ley 163 de 2025, que establece lineamientos para la gestión integral de las invasiones biológicas, la líder política Flora Perdomo destacó la relevancia de esta iniciativa para la protección de la biodiversidad y los ecosistemas hídricos del país. Sin embargo, advirtió que su aplicación debe hacerse con responsabilidad social, evitando que las comunidades productoras como los acuicultores y piscicultores del Huila resulten afectadas por medidas restrictivas o carentes de alternativas viables.
Perdomo señaló que el paradigma prohibicionista, aunque bien intencionado, resulta insuficiente si no contempla mecanismos de transición económica y sostenibilidad local. “No podemos vulnerar el ingreso vital y las fuentes de aprovisionamiento alimentario de quienes viven de la acuicultura y la pesca. Cualquier regulación debe acompañarse de garantías de reconversión productiva”, enfatizó la dirigente.
La congresista explicó que, en departamentos como el Huila, donde miles de familias dependen de actividades acuícolas, una política ambiental sin enfoque social podría generar más perjuicios que beneficios. Propuso, por tanto, evaluaciones de impacto socioeconómico antes de la implementación de medidas restrictivas, garantizando una transición justa hacia modelos sostenibles.
Proteger sin excluir
Flora Perdomo insistió en que la defensa del ambiente y el bienestar de las comunidades no deben ser objetivos opuestos, sino complementarios. Recalcó que el país necesita políticas que promuevan la coexistencia entre la conservación ecológica y la productividad responsable, incorporando estrategias de educación ambiental, investigación científica y reconversión económica.
“El desarrollo sostenible debe entenderse como una sinergia entre la naturaleza y las comunidades que dependen de ella”, puntualizó Perdomo, quien también hizo un llamado al Ministerio de Ambiente y a las corporaciones autónomas regionales para fortalecer la articulación institucional con los gobiernos locales.
Finalmente, la líder huilense reiteró su respaldo a la iniciativa, siempre que se garantice un enfoque integral, técnico y participativo, donde la conservación ambiental no se traduzca en el abandono de los productores que sostienen la economía regional.
Con esta posición, Flora Perdomo se consolida como una de las voces más equilibradas del debate nacional, al abogar por una legislación ambiental con rostro humano, capaz de proteger la biodiversidad sin sacrificar el sustento de miles de familias que, día a día, trabajan en armonía con los recursos naturales del país.




