Braulio Anacona advierte crisis ecológica tras inspección ciudadana en predio municipal
La alerta sanitaria en el barrio Las Ferias no es nueva, pero en los últimos meses la situación se ha vuelto insoportable para decenas de familias que conviven a pocos metros de la Granja La Alsacia. Según los habitantes, los malos olores aparecen desde la madrugada y se intensifican durante el día, afectando el descanso, la alimentación y la salud de niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. La presencia constante de chulos sobre los residuos ha generado temor por posibles focos de infección, además de una sensación permanente de abandono institucional.
Ante la presión ciudadana, el veedor Braulio Anacona realizó una inspección técnica para verificar las denuncias y evaluar el manejo de los residuos orgánicos del proyecto de lombricultivo. Durante el recorrido, autorizado por la gerente de Emser ESP, Liliana Londoño, se documentaron montículos de desechos sin cobertura, escurrimientos visibles y una evidente falta de control en los procesos operativos. El material recolectado, según Anacona, demuestra que el aprovechamiento no cumple con los estándares técnicos mínimos exigidos por la normativa ambiental vigente.
El veedor advirtió que el municipio del Líbano no cuenta con permisos ambientales para operar rellenos sanitarios ni infraestructuras de disposición final de alto impacto, lo que convierte estas prácticas en una posible infracción grave. A su juicio, la mala gestión de residuos pone en riesgo la salud pública, afecta la calidad del aire y altera el equilibrio del ecosistema local. Vecinos aseguran que han aumentado los episodios de alergias, dolores de cabeza y problemas gastrointestinales, sin que hasta ahora exista una respuesta efectiva por parte de las autoridades municipales.
Como resultado de los hallazgos, se radicaron denuncias formales ante la Procuraduría Ambiental, Cortolima y la Superintendencia de Servicios Públicos. Estas entidades deberán determinar si la operación del proyecto vulnera la ley y si existen méritos para imponer sanciones económicas o cierres preventivos. Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad del barrio Las Ferias exige soluciones inmediatas, controles permanentes y transparencia en el manejo de los residuos. Para los afectados, el llamado es claro: proteger la salud colectiva debe estar por encima de cualquier interés operativo o administrativo. El caso de la Granja La Alsacia se ha convertido en un símbolo de la urgencia de fortalecer la vigilancia ambiental y garantizar que los proyectos públicos cumplan con la ley y con la dignidad de quienes habitan su entorno inmediato, antes de que la crisis sanitaria se profundice aún más aquí mismo.




