Los más recientes reportes de los organismos de monitoreo volcánico indican que el volcán Puracé presenta una disminución en la emisión de ceniza durante los últimos días. Este comportamiento refleja una leve reducción en la actividad superficial; sin embargo, los especialistas advirtieron que en el interior del edificio volcánico persisten señales que evidencian inestabilidad del sistema.
Los informes técnicos dan cuenta de una menor altura y frecuencia de las columnas de gas y ceniza, así como una reducción en la caída de material fino en zonas aledañas. Aun así, se mantiene el registro de sismicidad asociada al movimiento de fluidos, variaciones en la emisión de gases y cambios en la deformación del terreno, parámetros que obligan a continuar con la vigilancia permanente.
Las autoridades de gestión del riesgo recordaron que el nivel de alerta permanece preventivo, e instaron a la ciudadanía a respetar las zonas de restricción, evitar acercamientos al cráter y mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales para prevenir rumores y desinformación.
Finalmente, reiteraron que el volcán continúa bajo monitoreo continuo y que cualquier cambio significativo en su comportamiento será comunicado oportunamente, con el propósito de proteger a las comunidades cercanas y reducir riesgos.




