AVILÉS AÚN SIGUE SIN ACTUAR

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El municipio enfrenta incertidumbre por el deterioro de su principal conexión vial.

Persisten los riesgos de incomunicación en el municipio de Suárez, Tolima, por el colapso progresivo de la vía que conecta con El Espinal, una situación que mantiene en alerta a la comunidad y a los transportadores que dependen de este corredor para movilizar personas, alimentos y productos agrícolas. Aunque la emergencia fue advertida desde hace meses, el problema sigue sin una solución definitiva, generando temor por un posible aislamiento total.

Habitantes de la zona aseguran que la banca continúa cediendo en un punto crítico del trayecto, lo que ha reducido la calzada y obliga a los conductores a maniobras peligrosas. El deterioro es visible y se agrava con las lluvias, incrementando el riesgo de un derrumbe mayor que podría cerrar por completo el paso vehicular. Para muchos, la falta de una intervención oportuna refleja un abandono institucional que golpea directamente la economía local.

La situación se presenta más adelante del cruce de La Chamba y fue denunciada inicialmente en julio de 2025. Desde entonces, líderes comunitarios y residentes han elevado múltiples llamados de atención a las autoridades municipales y departamentales, sin que hasta el momento se haya ejecutado una obra estructural que garantice la estabilidad del terreno. En su momento, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Suárez atendió la emergencia tras la alerta de un líder comunal sobre el riesgo de derrumbe en la vereda La Balsa, zona rural del municipio de El Espinal.

Según los reportes técnicos conocidos por la comunidad, la afectación se localiza en el kilómetro 7 de la vía Suárez–El Espinal, un tramo que ya había sido intervenido anteriormente por la empresa Usocoello. Pese a esa intervención previa, el terreno volvió a ceder, dejando en evidencia la fragilidad del sector y la necesidad de una solución de fondo que no sea temporal ni superficial.

El colapso compromete principalmente el carril derecho en sentido El Espinal–Suárez, lo que incrementa el peligro para buses, camiones y motocicletas que transitan a diario. Conductores denuncian que, en horas nocturnas o durante lluvias intensas, el riesgo aumenta considerablemente por la falta de señalización adecuada y la inestabilidad del talud.

La comunidad insiste en que una eventual incomunicación tendría graves consecuencias sociales y económicas, afectando el acceso a servicios de salud, educación y abastecimiento básico. Mientras tanto, los habitantes de Suárez continúan a la espera de una respuesta concreta por parte de la alcaldesa Consuelo Avilés para que actúe y así evitar una emergencia mayor y garantizar la seguridad vial en este corredor estratégico para la región. 


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