La transformación del escenario comercial ya está en marcha, iniciando con el
mejoramiento del pabellón de carnes, uno de los puntos que requería intervención
prioritaria. Allí se están implementando ajustes que permitan ofrecer condiciones más
seguras, higiénicas y dignas tanto para los comerciantes como para los compradores que
diariamente acuden a realizar sus compras.
La ingeniera María Camila Urrea explicó que actualmente se adelantan trabajos de
levantamiento de muros y adecuación de espacios en la Plaza de Mercado, con el propósito
de garantizar que cada puesto de trabajo cuente con mayor seguridad y una distribución
adecuada. Según indicó, las labores hacen parte de un proceso técnico planificado que
busca mejorar las condiciones estructurales del lugar.
Urrea señaló que dentro de los trabajos se incluyen procesos fundamentales como la
optimización de las instalaciones hidrosanitarias y eléctricas, aspectos clave para garantizar
el adecuado funcionamiento de los locales y reducir riesgos. “Estamos priorizando lo más
urgente, asegurando que cada espacio cumpla con condiciones técnicas básicas y que los
puestos queden bien organizados”, explicó la profesional.
El proyecto se desarrolla por etapas, concentrándose inicialmente en los puntos más
críticos de la infraestructura. La meta es avanzar progresivamente mientras se continúan
gestionando recursos que permitan una intervención más amplia e integral en toda la plaza.
Comerciantes del sector han manifestado que estas mejoras representan un paso
importante para dignificar su labor diaria, ya que durante años han trabajado en condiciones
que requerían modernización. La reorganización de los espacios también facilitará la
movilidad interna y contribuirá a brindar una mejor experiencia a los visitantes.
Con estas acciones, se busca no solo optimizar la infraestructura física, sino también
fortalecer la dinámica comercial del lugar, consolidándose como un espacio más seguro,
ordenado y funcional para toda la comunidad.


