La violencia volvió a golpear al movimiento indígena del Cauca. En la noche del pasado lunes, el líder indígena Jorge Eliecer Sánchez fue víctima de un atentado armado cuando se desplazaba por las calles de Popayán, luego de participar en un encuentro regional por la paz.
Sánchez, reconocido por su labor en defensa de los derechos humanos y el territorio, forma parte del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Según testigos, fue interceptado por hombres armados que abrieron fuego contra el vehículo en el que se transportaba. Aunque resultó ileso, el ataque ha generado una fuerte alarma entre las comunidades indígenas y organizaciones sociales.
El atentado ocurre en un contexto de creciente inseguridad en la región, donde líderes sociales, ambientales y comunales siguen siendo blanco de amenazas, persecuciones y asesinatos. Solo en lo que va del año, varias voces defensoras han sido silenciadas en el suroccidente colombiano, sin que se presenten respuestas efectivas por parte del Estado.
“Nos están matando por defender la paz”, expresaron voceros indígenas tras el hecho, exigiendo garantías de seguridad para quienes trabajan por la reconciliación en los territorios. El caso de Sánchez se suma a una larga lista de ataques que, lejos de ser aislados, muestran un patrón sistemático de violencia contra quienes lideran procesos de transformación social.
El CRIC y otras organizaciones convocaron una movilización pacífica para rechazar este nuevo intento de silenciar a quienes luchan por una Colombia más justa e incluyente.


