Lina Bautista murió tras ser baleada; mientras tanto, su esposo Javier Garzón lucha por vivir.
La tranquilidad del municipio de El Espinal se vio sacudida por un nuevo hecho de sangre que dejó como saldo la muerte de Lina Marcela Bautista, de 26 años, y a su pareja gravemente herida. El ataque ocurrió en la noche del miércoles en el barrio Tolima Grande, cuando sujetos armados interceptaron a la pareja y dispararon en repetidas ocasiones.
De acuerdo con la información preliminar, el ataque se registró hacia las 7:50 p.m., generando alarma entre los residentes del sector. Bautista y Javier Fernando Garzón, de 38 años, fueron trasladados de urgencia al hospital San Rafael por familiares. Aunque ambos ingresaron en estado crítico, los médicos confirmaron el fallecimiento de la mujer, mientras que el hombre permanece bajo atención médica especializada.
El comandante del Distrito de Policía Espinal, José Giovanni Rojas Barrera, indicó que se adelantan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, establecer los móviles y dar con los responsables. La Policía Nacional dispuso de un equipo especial de Policía Judicial para asumir el caso y desplegó operativos en la zona con el fin de ubicar a los agresores.
El hecho no solo dejó víctimas directas, sino también un profundo impacto social. Se conoció que la pareja tenía dos hijos: un bebé de pocos meses y una niña de 4 años, quien habría presenciado la escena al encontrar a sus padres heridos en el corredor de la vivienda. Este detalle agrava la dimensión del crimen y evidencia la crudeza de la violencia que golpea al municipio.
Este caso se convierte en el tercer ataque contra parejas en menos de cuatro meses en El Espinal, lo que enciende las alarmas sobre la creciente inseguridad y la problemática de sicariato que afecta la región. Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad para aportar información a través de la línea 123, garantizando absoluta reserva.
La situación refleja un panorama crítico en el municipio, donde la violencia armada amenaza la estabilidad social y económica, dejando familias destrozadas y una ciudadanía cada vez más atemorizada.




