Habitantes del corregimiento de Potrerito, en Jamundí, vivieron momentos de angustia luego de un ataque con drones cargados de explosivos artesanales contra la subestación de Policía de la zona. El hecho generó pánico entre las familias rurales debido a la fuerte explosión registrada cerca de varias viviendas. Además, la situación volvió a encender las alarmas sobre el deterioro de la seguridad en el municipio. La comunidad denunció temor frente a posibles nuevos ataques armados en el sector. El episodio aumenta la preocupación ciudadana por la creciente violencia en zonas rurales del Valle del Cauca.
La personera Martha Isabel Gutiérrez confirmó que uno de los artefactos explosivos cayó cerca de una vivienda, provocando daños y una fuerte detonación que alarmó a toda la comunidad. Aunque las autoridades informaron que no se registraron personas heridas, el impacto psicológico entre los habitantes fue significativo. Asimismo, líderes comunitarios señalaron que muchas familias permanecen con temor ante la posibilidad de nuevos hechos violentos. La explosión obligó a reforzar las medidas de seguridad en distintos puntos rurales del municipio. Las autoridades mantienen vigilancia permanente mientras avanzan las investigaciones sobre los responsables del ataque.
Tras el atentado, organismos de seguridad desplegaron operativos especiales en la zona para prevenir nuevos ataques y fortalecer la presencia institucional en sectores estratégicos de Jamundí. Además, las autoridades buscan identificar a los grupos armados responsables de utilizar drones con explosivos artesanales en acciones contra la fuerza pública. Desde distintos sectores políticos y sociales aumentaron los llamados para reforzar la seguridad en el suroccidente colombiano. También crece la preocupación por la capacidad operativa de estructuras ilegales en territorios rurales cercanos al Valle y Cauca. Entretanto, la comunidad de Potrerito exige garantías de protección y mayor presencia del Estado.


