La noticia tomó por sorpresa a muchos de los presentes, quienes escucharon un discurso cargado de agradecimientos y reflexiones sobre el trabajo desarrollado durante su paso por la administración departamental.
El panorama político del Tolima comenzó a moverse con fuerza tras el anuncio realizado por Fernando Borja durante la Feria Internacional del Café en el municipio de Ataco. Ante más de 400 asistentes, entre productores, líderes rurales y representantes del sector agropecuario, el entonces secretario de Desarrollo Agropecuario confirmó su renuncia al cargo y dejó abierta la puerta a una futura aspiración a la Gobernación del departamento.
La noticia tomó por sorpresa a muchos de los presentes, quienes escucharon un discurso cargado de agradecimientos y reflexiones sobre el trabajo desarrollado durante su paso por la administración departamental. Borja destacó el respaldo recibido por parte de la gobernadora Adriana Magali Matiz y reconoció la confianza depositada en él para liderar una de las dependencias más importantes para el desarrollo rural del Tolima. Durante su intervención, aseguró que su salida obedece a nuevos retos personales y políticos. Aunque evitó oficializar una candidatura, dejó claro que pretende seguir construyendo un proyecto de liderazgo regional con visión de futuro y enfocado en fortalecer el crecimiento del departamento. Las declaraciones fueron interpretadas por dirigentes y analistas como el primer paso de una estrategia electoral de cara a las próximas elecciones regionales. De inmediato comenzaron las especulaciones sobre la conformación de alianzas, apoyos políticos y posibles movimientos dentro de los sectores que hoy tienen influencia en la administración departamental. Borja también manifestó que continuará defendiendo las banderas del desarrollo agropecuario y aseguró que mantendrá cercanía con las comunidades rurales que acompañó durante su gestión. Sus palabras generaron aplausos entre los asistentes, especialmente entre productores cafeteros y líderes campesinos presentes en el evento. La renuncia marca el cierre de una etapa administrativa, pero también el inicio de una nueva fase en la vida política del exfuncionario.




