Uno de los procesos judiciales que más conmocionó a Ibagué volvió a generar reacciones luego de conocerse que el empresario Édgar Augusto Salinas, condenado por asesinar a su esposa de una puñalada, recibió el beneficio de libertad condicional por decisión de un despacho judicial.
La determinación revivió un caso que marcó a la ciudad por tratarse de un episodio de violencia intrafamiliar que terminó en tragedia.
La decisión quedó consignada en el auto 946 del 8 de mayo de 2026. Allí se autorizó el subrogado penal de libertad condicional, el cual se hará efectivo una vez el condenado firme una diligencia de compromiso y siempre que no sea requerido por otra autoridad judicial. Además, el despacho convalidó la caución prendaria de dos millones de pesos fijada cuando recibió el beneficio de prisión domiciliaria.
Según la providencia, Salinas deberá cumplir las obligaciones previstas en el artículo 65 del Código Penal durante un periodo de prueba de 72 meses y 5 días. Solo después de completar ese trámite será expedida la respectiva orden de libertad. Igualmente, se ordenó remitir copia de la decisión al Complejo Carcelario para adelantar el procedimiento correspondiente.
El crimen por el que fue condenado permanece entre los más recordados en la capital tolimense debido a la gravedad de los hechos y al impacto que tuvo sobre la opinión pública. Aunque la libertad condicional no elimina la condena impuesta, sí le permitirá terminar de cumplir la pena fuera del establecimiento penitenciario, bajo supervisión de las autoridades y sujeto al estricto cumplimiento de las condiciones fijadas por la justicia.
