El municipio de Fresno, en el norte del Tolima, amaneció estremecido tras el hallazgo sin vida de Jessica Triana García en la entrada del corregimiento El Guayabo, un hecho que sembró miedo y conmoción entre los habitantes.
El crimen, ocurrido en días recientes, dejó en evidencia la fragilidad de la seguridad en zonas rurales, donde la respuesta institucional suele tardar y la incertidumbre se apodera de la comunidad.
De acuerdo con las primeras informaciones, la mujer fue identificada por las autoridades locales, pero las circunstancias del homicidio aún no han sido esclarecidas. Nadie sabe con certeza qué ocurrió ni quiénes estarían detrás del asesinato, lo que ha incrementado la zozobra en el sector. Los pobladores aseguran que la tranquilidad que caracterizaba al corregimiento se rompió de forma abrupta y que ahora el temor ronda por sus calles.
El Guayabo, reconocido por su actividad agrícola y su ambiente apacible, jamás había sido escenario de un hecho de esta magnitud en su vía principal, transitada diariamente por campesinos y conductores que se movilizan entre Fresno y sus veredas. Hoy esa ruta quedó marcada por la violencia.
La Policía y la Fiscalía avanzan en la recolección de pruebas y testimonios para esclarecer el caso, mientras la comunidad exige mayor presencia institucional y acciones contundentes. En las próximas horas se espera un pronunciamiento oficial que entregue detalles sobre lo ocurrido y posibles hipótesis. Entretanto, la muerte de Jessica Triana García deja una herida abierta y una sensación de vulnerabilidad que golpea el corazón de Fresno.



