El Cauca vuelve a ser escenario de violencia con el asesinato de Édgar Tumiñá Gembuel, integrante de la guardia indígena, un hecho que ha generado conmoción y rechazo en la comunidad. El crimen ocurrió en una zona donde los líderes indígenas han sido blanco de constantes ataques por parte de grupos armados ilegales.
Las autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos han condenado el asesinato y han exigido acciones inmediatas para frenar la violencia en la región. La guardia indígena, por su parte, ha reiterado su compromiso con la defensa del territorio y ha pedido mayor protección para sus integrantes.
Mientras avanza la investigación, líderes sociales han hecho un llamado al Gobierno para garantizar la seguridad de las comunidades indígenas, quienes continúan siendo víctimas de amenazas y ataques en medio del conflicto armado que azota al departamento del Cauca.




