Un grave hecho delincuencial se presentó alrededor de las cuatro de la tarde sobre la ruta 45, en inmediaciones al cruce que conduce hacia la vereda Mortiñal de Pitalito, en donde individuos fuertemente armados intimidaron a los ocupantes de un vehículo de transporte público para que entregaran sus artículos de valor.
Los hechos
Según versiones extraoficiales, la noche anterior al robo, dos de los presuntos delincuentes habrían comprado tiquetes de la empresa Taxis Verdes a la cual pertenece el bus y los otros tres asaltantes esperaban en las cercanías de la vereda antes mencionada para hacer el ‘pare’ y abordar para cometer el delito.
Cuando al parecer todo transcurría con normalidad, los delincuentes desenfundaron sus armas y con amenazas despojaron a los viajeros de todas sus pertenencias como celulares, joyas y dinero en efectivo. Aunque por fortuna no se presentó ningún herido, el temor se apoderó de las víctimas creyendo que iban a morir en medio de este despiadado acto.
Te puede interesar: Agredió a la esposa en Paicol-Huila
La huida
Después de lograr su cometido, hicieron que el conductor detuviera el autobús para descender y rápidamente emprender la fuga con rumbo desconocido. Algunos de los afectados aseguraron que un automóvil de color gris los esperaba para trasladarlos y así evitar ser identificados.
Un hombre identificado como Braulio Calderón que se dirigía hacia la ciudad de Bogotá a unos exámenes médicos, aseguró que una joven escondió su teléfono móvil y gracias a eso pudieron dar aviso a las autoridades las cuales después de conocer la denuncia desplegaron un operativo para poder atrapar a los criminales que participaron en este suceso criminal.
Los testimonios
“No había transcurrido ni una hora de viaje cuando tres tipos le hicieron el pare al bus. Como había algunos asientos vacíos al conductor le pareció fácil parar a recogerlos. En el preciso momento en que ingresaron fue de una vez con violencia, nos decían groserías, nos decían que pasáramos las cosas rápido o sino nos metían un ‘pepazo’. De repente todos nos percatamos que dos de los iban viajando desde el terminal también tenían armas. Fue un momento de caos y de confusión”, aseguró Calderón.
“Yo creo que el gran error es dejar subir a personas en medio de la carretera, anteriormente a los buses les sellaban las puertas precisamente por eso. Hay que tomar medidas, tocará que requisen a las personas antes de abordar. A mí se me llevaron un reloj y un anillito de oro de mi matrimonio, eso me dolió mucho”, agregó una de las afectadas.
Continua leyendo: La accidentalidad en las vías
Pie de foto: Imagen de internet.



