Policía incauta abundante material de guerra tras persecución en Gigante.
En un contundente despliegue operativo en el marco del Plan Democracia, la Policía Nacional logró interceptar un importante cargamento de material bélico sobre la ruta nacional 45, en jurisdicción del municipio de Gigante. La acción, liderada bajo las directrices del coronel Javier Alberto Duarte Reyes, se produjo luego de que los ocupantes de un automotor, al notar la presencia de las unidades de la Seccional de Tránsito, arrojaran varios bultos sobre la calzada antes de emprender la huida. La oportuna denuncia ciudadana fue el factor determinante para que las autoridades localizaran el cargamento, el cual, según las primeras hipótesis, pertenecería a estructuras criminales que operan en la zona centro del Huila.
Balance
El hallazgo revela una capacidad logística alarmante. Dentro de los elementos recuperados se encuentran 84 cartuchos calibre 7.62 mm, 1.219 proyectiles de 5.56 mm y tres artefactos explosivos improvisados, cuya peligrosidad pone en riesgo directo a la población civil. Asimismo, el decomiso incluyó 45 proveedores de distintos calibres, radios de comunicación Motorola y uniformes pixelados, material destinado a fortalecer el despliegue táctico de grupos ilegales. Esta incautación no solo representa un golpe a las finanzas y al poder de fuego de estas organizaciones, sino que también es una medida preventiva esencial para garantizar la tranquilidad durante la jornada electoral en el departamento.
Infraestructura
Mientras las autoridades refuerzan los controles armados, la administración departamental, bajo la gestión del gobernador Rodrigo Villalba Mosquera, avanza en la intervención de la malla vial. A través de la Secretaría de Vías e Infraestructura, dirigida por Andrés Camilo Cabrera, se ejecutan labores de mantenimiento en municipios críticos como Acevedo, San Agustín, La Plata y Pitalito. Bajo la supervisión de Óscar Manrique Castro y el soporte técnico de la ingeniera Stefani Ninco, el despliegue de maquinaria busca mitigar los riesgos en puntos críticos como Betania y Alto Pescado. Esta dualidad entre la seguridad operativa y la conectividad rural es vital para el desarrollo regional; no obstante, el éxito de estos proyectos depende de un territorio libre de amenazas armadas que busquen instrumentalizar las rutas de transporte agrícola para el accionar delictivo.


