Fluminense alcanzó su primer gran objetivo de la temporada 2026 con un claro sello colombiano. Kevin Serna fue el autor del gol con el que el ‘Tricolor’ venció 1-0 a Maricá, en un compromiso que sirvió para ratificar la consagración del equipo como campeón de la Taça Guanabara, título que ya había asegurado previamente gracias a otros resultados de la jornada.

Con este triunfo, el conjunto dirigido por Luis Zubeldía cerró una sólida primera fase del torneo, en la que sumó cinco victorias y apenas una derrota en seis partidos, alcanzando un rendimiento del 83 %. El título no solo tiene un valor simbólico, sino que también despeja las dudas que se habían generado tras el cierre del 2025, marcado por la eliminación en la Copa do Brasil.
Ante Maricá, Fluminense fue ampliamente superior y controló el desarrollo del encuentro desde el inicio. Con Ganso como eje creativo, Otávio aportando claridad en la distribución y Arana proyectándose con peligro por la banda izquierda, el equipo impuso condiciones y generó las principales opciones ofensivas. El gol del triunfo nació de una jugada colectiva que encontró bien posicionado a Kevin Serna, quien asumió el rol de falso nueve tras los ajustes ofensivos realizados en el partido.
El colombiano definió con jerarquía, respondiendo una vez más a la confianza del cuerpo técnico y demostrando su capacidad para adaptarse a distintas posiciones en el frente de ataque. La polifuncionalidad de Serna se convierte así en una alternativa clave para Fluminense, especialmente mientras Germán Cano continúa su proceso de recuperación y el club analiza movimientos en el mercado.
Tras el compromiso, el atacante destacó la importancia de la versatilidad dentro del equipo y la confianza que recibe del entrenador. “Hoy me tocó jugar de 9, hay que ser versátil. En los diferentes equipos en los que he estado he podido jugar como 9 o como extremo, y hoy se dio”, señaló el jugador, quien volvió a ser determinante en un momento clave.
La celebración del título tuvo un gesto especial cuando, al término del partido, el técnico Luis Zubeldía se acercó a Kevin Serna y le dio un beso en la cabeza como muestra de agradecimiento. Un cierre emotivo para una noche que confirmó el buen arranque de Fluminense en 2026 y el creciente protagonismo del futbolista colombiano en el fútbol brasileño.




