Jeison Andrés Castillo, conocido en redes sociales como “El Arqui de los que no tienen voz”, utiliza sus conocimientos profesionales para construir refugios y comederos destinados a perros que viven en las calles de Pasto, Nariño.
Una iniciativa que nació del deseo de ayudar a los animales en condición de calle se ha convertido en un proyecto que ha llamado la atención dentro y fuera de Pasto. Su creador es el arquitecto Jeison Andrés Castillo, quien decidió poner su profesión al servicio de los perros que enfrentan diariamente las bajas temperaturas, las lluvias y las heladas nocturnas de la capital nariñense.
Bajo el nombre de “El Arqui de los que no tienen voz”, Castillo diseña y construye pequeñas casas y comederos comunitarios para brindarles a los animales un lugar donde puedan resguardarse de las condiciones climáticas.
Para elaborar los refugios utiliza materiales como madera y tubos de PVC, además de elementos reciclados y sostenibles. Las estructuras son diseñadas para ofrecer protección y resistencia frente a la lluvia y el frío característico de la región.
Una ayuda que comenzó con Copito
Uno de los primeros refugios construidos por Jeison fue para un perro llamado Copito. Desde entonces, su trabajo ha alcanzado a otros animales, entre ellos Osito, un canino del sector de Champagnat que también recibió uno de estos espacios.
La iniciativa no está vinculada a una fundación ni cuenta con patrocinadores permanentes. Se trata de un proyecto personal y comunitario que busca, además de proporcionar refugio, generar conciencia entre los habitantes de los diferentes barrios.
Castillo considera fundamental que los vecinos participen en el cuidado de las casitas, así como en la alimentación y protección de los animales que las utilizan.
Una iniciativa que busca crecer
El impacto de su trabajo ha permitido que la propuesta trascienda las redes sociales. El arquitecto ha planteado ante la Alcaldía de Pasto la posibilidad de ampliar este tipo de refugios para beneficiar a más perros en condición de calle.
Su historia también ha sido difundida por medios de comunicación nacionales, aumentando la visibilidad de una labor que combina arquitectura, reciclaje y compromiso con el bienestar animal.
Más que construir pequeñas casas, Jeison Andrés Castillo busca crear espacios de protección para animales que pasan sus días y noches en las calles. Su mensaje es sencillo: utilizar los conocimientos y recursos disponibles para ayudar a quienes no pueden pedir ayuda por sí mismos.
La labor de “El Arqui de los que no tienen voz” continúa creciendo con el apoyo de la comunidad y de las personas interesadas en aportar materiales o acompañar esta iniciativa.




