La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que busca regular el uso de teléfonos y dispositivos celulares en las escuelas y los entornos escolares. Los padres celebran la iniciativa, que sólo necesita la aprobación presidencial.
Con esta ley, los estudiantes ya no podrán tener sus celulares en cualquier momento y a cualquier hora de la jornada escolar, sino que deberán limitarse a lo establecido en los manuales de convivencia.
«Lo más importante es garantizar la seguridad y la vida de los niños. Todo el escenario que abre el internet a través de estas herramientas tecnológicas sin el debido acompañamiento, revisión y límite pone en riesgo por supuesto la salud y seguridad de nuestros niños», dice Rodrigo Rojas, representante a la Cámara y autor del proyecto.
Por eso ordena al Ministerio de Educación crear, en un plazo de seis meses, lineamientos básicos para el uso de estos dispositivos y faculta a las instituciones educativas a reglamentar los horarios y espacios de uso.
Representantes de colegios privados del país celebran la iniciativa y aseguran que es una buena forma de restringir el uso de estos dispositivos en las aulas y por parte de los menores de 14 años.
«Estoy muy de acuerdo. Los niños deben dedicarse a lo que deben dedicarse: estudiar en el colegio y evitar cualquier tipo de distracción que afecte la concentración y el desempeño de sus actividades curriculares», dice Nelson Umaña, un padre de familia.
Si algún alumno se opone a la normativa, las instituciones pueden alegar que el manual de convivencia debe ser cumplido por toda la comunidad educativa sin restricciones.




