AMENAZA CONTRA LA FAUNA

AMENAZA CONTRA LA FAUNA
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El aumento de las temperaturas y las modificaciones en los patrones de precipitación representan nuevos desafíos para la conservación del oso de anteojos y la danta de montaña en el Huila, dos especies fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas andinos. Carlos Andrés González, director Territorial Sur de la CAM, señaló que las condiciones climáticas actuales generan alertas sobre los territorios donde habitan estas especies.

Las variaciones del clima podrían transformar progresivamente los espacios donde encuentran alimento, refugio y condiciones adecuadas para sobrevivir. Investigaciones presentadas durante un encuentro académico en Pitalito advierten que los efectos del cambio climático podrían modificar la distribución de los hábitats del oso andino.

Elkin Noguera, investigador vinculado al Instituto Humboldt, explicó que diferentes estudios permiten proyectar escenarios para esta especie desde Perú hasta Colombia. Una de las estimaciones señala que, bajo determinadas condiciones climáticas, la población del oso podría disminuir cerca de 60 % hacia 2050, debido principalmente a las modificaciones en temperatura y precipitación.

Los páramos también podrían experimentar transformaciones asociadas al incremento de las temperaturas, afectando espacios utilizados por estos animales. Ante este panorama, los especialistas plantean que los corredores ecológicos y las áreas destinadas a la conservación deben ser revisados periódicamente para responder a las nuevas condiciones ambientales.

La danta de montaña enfrenta, además, amenazas relacionadas con enfermedades y actividades humanas. Juan Camilo Mantilla, profesional de monitoreo del Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya, explicó que actualmente se adelantan estudios mediante cámaras trampa y seguimiento de la mosca relacionada con el gusano barrenador, considerado un riesgo para estos animales.

La presencia de perros domésticos en zonas boscosas también puede provocar persecuciones y mordeduras que facilitan infecciones. A esto se suman la pérdida de hábitat, la cacería y elementos como los alambrados de púas.


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