Cuando una persona es diagnosticada con una enfermedad grave todo cambia
en su vida, no solo su salud, su físico y su estabilidad mental se ven implicadas,
sino que también su entorno familiar, la estabilidad laboral, el cuidado de la
familia y economía se afectan con gastos no contemplados como la compra de
suplementos alimenticios, medicamentos y hasta el transporte recurrente a los
centros asistenciales para recibir tratamientos.
Según el Instituto Nacional de Cancerología (INC), al año se detectan más de 80
mil casos nuevos de cáncer en Colombia y de acuerdo con el Ministro de Salud,
Guillermo Jaramillo, a pesar de que se ha alcanzado el 99,6% de cobertura en
prestadores de salud en el país, entendidos como clínicas y hospitales, aún se
encuentran 700 municipios sin ni siquiera un centro de salud debido a que los
anteriores se distribuyen en la zona norte, occidental y central del territorio. Lo
cual genera preocupación ya que los municipios y departamentos con más
diagnósticos de cáncer señalados por el INC son Risaralda, Quindío, Arauca, La
Guajira, Caquetá, el Huila, entre otros.




