La designación de Antonio Sanguino como nuevo ministro del Trabajo desató una dura polémica al interior de la Alianza Verde, especialmente luego de que se diera a conocer que en octubre de 2024 la Fiscalía lo imputó por presunta corrupción cuando fue concejal en Bogotá por el Polo Democrático.
Los representantes de la Alianza Verde, Santiago Osorio y Cristian Avendaño, se refirieron al tema. Por un lado, según Osorio, Sanguino es un nombre clave para impulsar la reforma laboral en el Congreso, que se juega su futuro en la Comisión Séptima del Senado.
Ahora, sobre la imputación del ministro por supuesto tráfico de influencias y cohecho, aseguró que hasta que Sanguino “no tenga una claridad por parte de la justicia, goza de presunción de inocencia. Pero adicionalmente, si el día de mañana la justicia dice que efectivamente es inocente, entonces sería un compañero que ha luchado socialmente y que se quedó sin el derecho de participar en el Gobierno Nacional”.
Y señaló que las decisiones sobre representación burocrática no han sido consultadas en bancada, sino que han sido tomadas por pequeños sectores de la colectividad: “Nos enteramos por medios de comunicación. Son decisiones individuales que no sé con quiénes se hablan, quiénes las celebran, pero a nosotros en el partido no nos consultan”.
Finalmente, sobre la cercanía de Antonio Sanguino con sectores del partido alineados con la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, dijo que ella renunció al partido, por lo que no entiende “cómo logran darle un ministerio siendo tan confrontativa”.




