La protección del ambiente comienza desde los territorios cuando las comunidades asumen un papel activo en la búsqueda de soluciones. Bajo esa premisa, representantes de las Juntas de Acción Comunal del corregimiento de Figueroa y de las veredas Alto Puelenje, El Charco, El Tablón y Álamos de Occidente participaron en un encuentro con la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC) para definir una agenda conjunta de educación ambiental.
Durante la jornada se identificaron las principales necesidades de capacitación de cada comunidad y se establecieron compromisos para acercar a estos territorios programas enfocados en la protección de los recursos naturales, el manejo adecuado de los residuos, el cuidado de las fuentes hídricas y el fortalecimiento del liderazgo comunitario.
Jhon Alexander Silva Vidal, líder comunal participante en el encuentro, destacó la importancia de que las instituciones escuchen directamente a las comunidades. Aseguró que estos espacios permiten fortalecer el liderazgo en los territorios y construir respuestas más acordes con las necesidades ambientales de cada sector, al tiempo que valoró el acercamiento de la autoridad ambiental con los representantes comunitarios.
Formación con enfoque
La estrategia busca que sean las propias comunidades quienes definan las prioridades de formación y participen activamente en la construcción de soluciones frente a las problemáticas ambientales que enfrentan. Para ello, la CRC acompañará el proceso con equipos técnicos y herramientas pedagógicas orientadas a fortalecer las capacidades de los líderes y organizaciones sociales.
Esta iniciativa se suma a otras acciones que la autoridad ambiental ha impulsado durante 2026 para promover la educación ambiental y la participación ciudadana en diferentes municipios del Cauca, con el propósito de consolidar una cultura de protección de los ecosistemas desde los territorios.
Los asistentes coincidieron en que el reto será convertir los compromisos adquiridos en acciones concretas que contribuyan a la conservación del agua, los bosques y los demás recursos naturales. Para los líderes comunales, el trabajo articulado entre instituciones y ciudadanía representa una oportunidad para que las decisiones ambientales respondan a las realidades de cada comunidad y tengan un impacto duradero.


