En sesión de seguimiento al Plan Municipal de Desarrollo, el Concejo de Popayán evaluó la
gestión de la Oficina de Gestión del Riesgo, evidenciando avances operativos, pero también
fallas estructurales en el cumplimiento de metas estratégicas. El informe fue expuesto por el
cabildante Jair Hernán Flórez Orozco, quien detalló los principales avances y alertas
identificadas.
Según el informe presentado, la ejecución pasó de un 68,11% en 2024 a un 90% en 2025,
lo que refleja un progreso en términos generales. Sin embargo, los concejales manifestaron
su preocupación por los rezagos en componentes fundamentales como las obras de
mitigación y los sistemas de alertas tempranas, considerados esenciales para la prevención
de desastres.
La situación genera mayor inquietud en la vigencia 2026, donde, pese a reportarse una
ejecución del 84,13%, estos mismos componentes registran una ejecución del 0%. Para la
corporación, este panorama evidencia una desconexión entre la asignación de recursos y la
gestión efectiva, lo que podría comprometer la capacidad de respuesta ante posibles
emergencias.
Aunque se reconocen avances en la atención de emergencias, el fortalecimiento de
organismos de socorro y el monitoreo constante de zonas de riesgo, el Concejo fue enfático
en señalar que la gestión continúa siendo reactiva y no preventiva.
En ese sentido, los cabildantes exigieron a la administración municipal acelerar la ejecución
durante el primer semestre de 2026, priorizar las inversiones en reducción del riesgo y
corregir las fallas de planeación identificadas.
En este contexto, el Concejo también insistió en la necesidad de mejorar la articulación
entre dependencias municipales para garantizar que los recursos asignados se traduzcan
en acciones concretas en el territorio. Durante las sesiones de seguimiento al Plan de
Desarrollo, los cabildantes han reiterado que varios proyectos estratégicos presentan
retrasos asociados a procesos administrativos, ajustes presupuestales y etapas
contractuales que han modificado los cronogramas iniciales.
Asimismo, se hizo énfasis en la importancia de establecer indicadores claros de
cumplimiento y mecanismos de seguimiento más rigurosos, que permitan evaluar no solo la
ejecución financiera, sino el impacto real de las acciones en la reducción del riesgo. En ese
sentido, el Concejo ratificó que el control político continuará durante 2026, con el objetivo de
garantizar resultados efectivos para la ciudad.
Finalmente, la corporación advirtió que, sin intervenciones oportunas, los riesgos actuales
podrían convertirse en emergencias futuras, reiterando su vigilancia estricta sobre el
cumplimiento real del Plan de Desarrollo.


