Un fuerte pronunciamiento realizó el concejal Abel Mendoza durante sesión del Concejo Municipal, al advertir sobre presuntas prácticas de constreñimiento político y administrativo que, según señaló, se estarían repitiendo en época preelectoral dentro de distintas entidades públicas del municipio. El cabildante fue enfático en afirmar que el problema no es nuevo y que los organismos de control tienen pleno conocimiento de estas situaciones, sin que hasta ahora se evidencien correctivos de fondo.
Mendoza aseguró que algunos funcionarios estarían siendo presionados para favorecer intereses políticos específicos, bien sea mediante la cancelación unilateral de contratos o la imposición de tareas adicionales no contempladas en los acuerdos iniciales. A su juicio, estas acciones afectan la legalidad administrativa y ponen en riesgo a quienes terminan firmando o ejecutando decisiones sin las garantías necesarias.
Llamado
El concejal hizo un llamado respetuoso, pero contundente, para que se frene cualquier tipo de presión hacia funcionarios públicos con fines electorales. Indicó que el aparato burocrático no puede ser utilizado como herramienta de favoritismo político y que los ciudadanos deben poder decidir libremente, sin interferencias indebidas desde la administración.
Además, recordó que los cargos directivos tienen un carácter burocrático y que, por ello, se requiere mayor conciencia institucional y ética pública, especialmente en la gestión de recursos y proyectos municipales.
Responsabilidad
Abel Mendoza subrayó que la responsabilidad penal, disciplinaria y jurídica recae directamente sobre los concejales cuando aprueban recursos, por lo que exigió respeto al rol del Concejo. También cuestionó que algunos secretarios se atribuyan logros derivados de proyectos financiados con recursos aprobados por la corporación.
Finalmente, insistió en la necesidad de pasar del discurso a la gestión real, especialmente en temas sensibles como la legalización de asentamientos, una problemática histórica que, según afirmó, no admite más dilaciones y exige voluntad política efectiva.




