Adulta mayor denuncia abandono en Neiva

Adulta mayor del barrio Chapinero denuncia abandono institucional y pide reubicación digna tras años sin respuesta.
Adulta mayor del barrio Chapinero denuncia abandono institucional y pide reubicación digna tras años sin respuesta.
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La voz de Ángela Rugeli Sánchez, adulta mayor del barrio Chapinero, se convirtió en un llamado urgente a la administración municipal. La mujer denuncia que desde hace varios años solicita una solución digna a su situación habitacional sin recibir respuestas claras.

Ángela afirma que vive en una casa con más de 236 años de antigüedad, una vivienda que, además de ser su hogar, hace parte de la historia del barrio, del cual se considera fundadora. Sin embargo, el deterioro de la estructura y las condiciones actuales la llevaron a pedir una reubicación, solicitud que, según señala, ninguna administración ha atendido formalmente.

Años de espera

La adulta mayor relata que su situación comenzó hace cerca de cuatro años. Según su testimonio, durante la administración de la entonces alcaldesa Cielo González Villa, funcionarios intentaron sacarla del inmueble sin ofrecerle compensación alguna.

“Me querían echar para la calle sin darme nada”, expresó, asegurando que en ese momento vivió presiones constantes.

Desde entonces, dice haber buscado audiencias y espacios de diálogo con distintas administraciones. Ha intentado hablar con el alcalde actual y con funcionarios municipales, pero siempre recibe la misma respuesta: “no hay plata”. Aun así, asegura que continúa pagando el impuesto predial, situación que considera injusta frente a la falta de atención institucional.

Clamor comunitario

El caso de Ángela Rugeli ya no es solo una queja individual. Vecinos del sector afirman que su situación refleja una problemática común en el barrio, donde muchos sienten que sus peticiones no reciben seguimiento real por parte de la administración.

La mujer reconoce que no ha logrado radicar formalmente una petición escrita. Explica que la dificultad para acceder a atención directa en la alcaldía ha sido uno de los principales obstáculos.

Su solicitud es concreta: una reubicación digna y el reconocimiento económico correspondiente al valor histórico de su vivienda. “No estoy pidiendo limosna, estoy pidiendo lo justo”, enfatizó.

El caso vuelve a abrir el debate sobre la atención a los adultos mayores, el acceso efectivo a la administración pública y la responsabilidad de los gobiernos locales frente a ciudadanos vulnerables. Mientras tanto, Ángela Rugeli Sánchez sigue esperando que su llamado, esta vez, no quede en el olvido.


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