La construcción del Punto de Abastecimiento Solidario (PAS) dio un nuevo paso con la firma del Pacto de Gobernanza, un acuerdo que busca establecer el modelo de coadministración y funcionamiento de este espacio, concebido para fortalecer la comercialización de los productos del campo y generar nuevas oportunidades para las organizaciones productivas de Popayán.
La firma se llevó a cabo durante la tercera Mesa de Sostenibilidad y Gobernanza, en la que participaron representantes de más de 25 asociaciones, entidades e instituciones. Durante el encuentro se revisaron los avances del proyecto y se definieron compromisos para garantizar que el PAS, ubicado en la Galería de Las Palmas, opere bajo un esquema de participación compartida entre productores y entidades.
Para Wilintón Serna, representante del sector panelero, estos espacios representan una oportunidad para que los productores rurales tengan una mayor participación en las decisiones que impactan su actividad. «Qué bueno que nos hayan tenido en cuenta para estas mesas de participación ciudadana. Son espacios de desarrollo integral para nosotros los productores y nos permiten hacernos más visibles», expresó.
El líder panelero aseguró que una de las principales expectativas es que el Punto de Abastecimiento Solidario contribuya a reducir la distancia entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen. «Esperamos acortar las brechas entre el campo y la ciudad, porque somos un mismo destino. Nosotros producimos alimentos saludables para la comunidad y desde este espacio podemos hacer que nuestro producto brille más», afirmó.
El pacto también busca consolidar un modelo de gobernanza que permita a las asociaciones asumir un papel activo en la administración del espacio, promoviendo la apropiación comunitaria y la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
Con este acuerdo se espera que el Punto de Abastecimiento Solidario se convierta en un escenario permanente para fortalecer la economía campesina, impulsar la seguridad alimentaria y facilitar que pequeños y medianos productores encuentren nuevos canales de comercialización. Para las organizaciones participantes, el principal reto será consolidar un modelo de trabajo conjunto que permita mantener el proyecto en funcionamiento y acercar cada vez más la producción rural a los consumidores de la ciudad.


